Antoñita se desarrolla en colaboración con Fesord CV y cuenta con la participación de mujeres sordas.
La mediación no se plantea como una actividad paralela a la obra, sino como una parte esencial de la investigación artística. A través de encuentros, conversaciones, dinámicas corporales y prácticas de mediación, el proyecto abre preguntas sobre cómo se percibe la danza, cómo se comparte el ritmo y qué necesita una persona sorda para vivir plenamente una experiencia escénica.


