antoñita mediación y accesibilidad

Antoñita se desarrolla en colaboración con Fesord CV y cuenta con la participación de mujeres sordas.
La mediación no se plantea como una actividad paralela a la obra, sino como una parte esencial de la investigación artística. A través de encuentros, conversaciones, dinámicas corporales y prácticas de mediación, el proyecto abre preguntas sobre cómo se percibe la danza, cómo se comparte el ritmo y qué necesita una persona sorda para vivir plenamente una experiencia escénica.

El trabajo se articula en dos líneas principales:

Construcción participativa de un plan de accesibilidad para las artes escénicas

A partir de la experiencia directa de las participantes, el proyecto identifica barreras y posibilidades de mejora en el acceso a la danza y al flamenco. La accesibilidad se piensa antes, durante y después de la función: desde la información previa, la llegada al espacio y la distribución del público, hasta la iluminación, la comprensión de la pieza, la comunicación y el acompañamiento

Talleres de mediación flamenca: cuerpo, ritmo y percepción

La propuesta acerca el flamenco desde una perspectiva sensorial y corporal. No se trata únicamente de enseñar pasos o técnica, sino de compartir una experiencia en torno al cuerpo, el compás, la vibración, el movimiento, la mirada y la percepción colectiva

La accesibilidad, en este proyecto, no solo elimina barreras:

transforma la creación, amplía el lenguaje escénico y enriquece la manera de pensar el flamenco

El ritmo aparece como una experiencia que no depende solo del sonido. La vibración del taconeo, la atención visual, el gesto, la relación con el suelo y la escucha del grupo abren otras formas de comprender y habitar la danza

Antoñita propone un espacio donde las personas sordas estén reconocidas y presentes en las artes escénicas, no solo como público, sino también como agentes capaces de aportar conocimiento, sensibilidad y nuevas preguntas al proceso creativo

Los movimientos

La mediación cultural de Antoñita nace del deseo de generar espacios de encuentro entre las artes escénicas, la danza y la comunidad sorda. El proyecto entiende la cultura como un derecho y la accesibilidad como una forma de participación activa, no como una adaptación posterior

La Vibración del Silencio es un taller participativo intergeneracional que acompaña el proyecto Antoñita y acerca su universo artístico a distintos cuerpos, edades y experiencias

Actividad subvencionada por:

MinCult+ICC