Hay recuerdos que permanecen muy nítidos y otros que parecen esconderse cada vez que intentamos alcanzarlos
A veces pienso en ellos como sonidos lejanos, como voces que estuvieron ahí, pero que ya no consigo escuchar con claridad.
Hay recuerdos que permanecen muy nítidos y otros que parecen esconderse cada vez que intentamos alcanzarlos
A veces pienso en ellos como sonidos lejanos, como voces que estuvieron ahí, pero que ya no consigo escuchar con claridad.
Hay momentos que te cambian, experiencias que te atraviesan y transforman para siempre
Qué sucede cuando algunos recuerdos se vuelven borrosos y tenemos que reconstruirlos a través de las emociones, de las imágenes o del cuerpo.
Durante el proceso, trabajamos el gesto como una forma de expresión y de búsqueda. Un gesto que intenta recuperar recuerdos, que se adentra en lo difuso y que, se convierte en danza. Porque si algo ha estado siempre presente es eso: la danza.
Un viaje hacia el movimiento para buscar aquello que la memoria ya no puede ofrecer con precisión. La pieza habita un espacio de incertidumbre, confusión y oscuridad; un lugar donde el cuerpo intenta recordar lo que la mente ha olvidado y donde cada gesto funciona como una pregunta.
La Múa plantea preguntas sobre la memoria, sobre cómo construimos nuestra identidad y sobre todas esas historias que, aunque parezcan lejanas o incompletas, continúan habitándonos de alguna manera.
La mediación cultural de Antoñita nace del deseo de generar espacios de encuentro entre las artes escénicas, la danza y la comunidad sorda. El proyecto entiende la cultura como un derecho y la accesibilidad como una forma de participación activa, no como una adaptación posterior.
La Vibración del Silencio es un taller participativo intergeneracional que acompaña el proyecto Antoñita y acerca su universo artístico a distintos cuerpos, edades y experiencias.
Actividad subvencionada por:
